10 confusiones habituales al hablar de evolución

La televisión, el cine y esa habilidad que tiene el ser humano para hablar con propiedad de cosas de las que no tiene ni repajolera idea han fomentado la aparición de supuestos erróneos en muchos campos: genética, energía nuclear… la evolución no se salva al ser un recurso muy utilizado en la ciencia ficción. He aquí mi Top de Ideas Erróneas sobre la Evolución, en el cual dejo de lado ideas como es sólo una teoría, defiende la eugenesia, es una teoría capitalista, es inmoral… y demás absurdos. Pretendo hilar un poco más fino como veréis.

10. La evolución continúa aunque no se estén dando nuevas especies.

Esta puede parecer trivial, pero la evolución está teniendo lugar continuamente, aunque no se generen especies nuevas. Nuestra especie sigue evolucionando y lo hará hasta que se extinga, o una serie de cambios genéticos nos lleven a concluir que nos hemos alejado irreversiblemente del Homo sapiens “antiguo”. Además, en muchas películas se da a entender que una especie ha evolucionado cuando tiene descendencia radicalmente diferente (casi siempre con sangriento resultado), lo cual es una exageración de la realidad. Aunque las especies evolucionen continuamente, en una sóla generación sólo se puede apreciar la microevolución, no la macroevolución. Son cambios casi siempre minúsculos e imperceptibles. Si una ballena empieza a parir focas no es evolución, es un milagro.

9. La aparición de una nueva especie no implica necesariamente la extinción de la anterior.

Y es así por un motivo muy sencillo: si detenemos el momento hipotético exacto en el cual un individuo de la especie A da lugar a un individuo de la especie B esto no implica la automática desaparición de la especie A. La especie A puede continuar existiendo, o terminar extinguiéndose, o seguir evolucionando y alejarse cada vez más de la especie B. En cualquier caso, ambas especies pueden convivir perfectamente. Esto quizá sea más sencillo de ver con categorías taxonómicas inferiores como subespecies o razas.

8. La evolución no permite predicciones.

Esto es algo que de ser cierto sería muy bonito. De hecho nos encantan las noticias que hablan de cómo será el ser humano en el futuro: cabezón y sin meñique (un servidor apuesta más por la versión de Idiocracia). Incluso se hicieron unosdocumentales que teorizaban sobre los animales que se podrían dar en un futuro en base a los cambios geológicos y climáticos de la Tierra. Todo esto es divertido y da para hablar largo y tendido, pero la ciencia de la evolución no nos permite augurar nada. Demasiadas variables demasiado complejas, demasiadas incertidumbres. Sólo sirve para ver de dónde venimos, pero no hacia dónde vamos.

 
 
 
 
 
 
 

¿El Saltarol molará un montón dentro de 200 millones de años? No creo

7. El ser humano no ha dejado ni va a dejar de evolucionar.

Podemos pensar que somos los mejores pero oye, cuando les preguntas a los delfines, a las hormigas o a las bacterias no dicen lo mismo, así que igual no tenemos razón. El ser humano ha logrado hacer muchas cosas impresionantes (mucho más que impresionantes) pero detener la evolución no está entre ellas. Lo que sí que hemos hecho es cambiar la presión de selección de una manera que no se había hecho antes. Nos hemos vuelto dependientes de la tecnología hasta el punto de que no importa lo más mínimo ser diabético, miope o bajito a la hora de reproducirse. Pero eso no significa que los procesos evolutivos no se sigan dando.

6. Confusión de la evolución con sus mecanismos o con los factores que provocan la variabilidad genética.

La evolución biológica tiene lugar gracias a que existe variación. Esta variación se obtiene por procesos como las mutaciones o el flujo genético que se da entre poblaciones, pero la mutación no es evolución. Igualmente existen distintos mecanismos por los que la evolución tiene lugar, donde la selección natural es el más famoso pero no el único, y una vez más selección natural no es evolución. Gracias a que existen mutaciones y que se produce la selección natural tiene lugar la evolución, pero estas per se no son el proceso evolutivo, sino que forman parte de él.

5. La evolución no está dirigida ni implica mejora o superioridad.

Algunas personas, aunque acepten la evolución, parecen pensar que existe una dirección en ella. Que los millones de años de evolución tenían como objetivo crearte a ti, Antonio Rodríguez, como culminación absoluta del proceso. Obviamente esto no es así, el ser humano es exactamente igual que los trilobites y los dinosaurios y algún día pasará su gloria. Menos egocentrismo por favor, que no somos el ombligo de la Existencia.

Además se tiende a pensar que las especies actuales, puesto que están vivas, son mejores a las extinguidas. A veces esto se combina con lo anterior y se concluye que nosotros somos los mejores. El caso es que nada de eso tiene sentido. No existen especies mejores o peores evolutivamente hablando, sino poblaciones que logran adaptarse a los cambios y poblaciones que no. En un momento y lugar una especie puede estar perfectamente adaptada a su entorno, y en otra situación no durar ni un segundo.

4. El concepto de evolución como escala jerárquica.

En este caso la publicidad y las viñetas humorísticas tienen parte de culpa. Estamos tan acostumbrados a ver la evolución como una especie de progreso o escala jerárquica que ya nos parece normal. Parece que todo se reduce a una línea, desde la primera célula hasta, una vez más, Antonio Rodríguez. Pero esto no es así, la evolución no es una línea. Es un matorral, un tupido y frondoso  bosque con un montón de extinciones y puntos muertos. En nuestro afán de definir la evolución como progreso olvidamos el aspecto real que tendría el árbol de la vida, el cual poco tiene que ver con una bonita escala de progreso. Esto tiene relación con el punto anterior, y podría pensarse que se puede pasar desde la primera célula hasta el ser humano atravesando todas las especies que han existido, desde lo más “primitivo” a lo más “evolucionado” pero eso es una soberana memez, una reminiscencia de antiguas ideas religiosas.

 
 
 
 
 
 
 

La escala evolutiva es una memez, y el Sr. Garrison lo sabe.

3. La evolución no se produce al azar.

Yo el fallo que le veo a la teoría de la evolución es que implica que todo se ha producido por azar, y eso es difícil de creer. Un clásico. La realidad es que aunque la evolución no esté dirigida, tampoco es como tirar una moneda. Una cosa es que en la producción de mutaciones tenga un importante papel el azar (aunque no tanto como se pueda pensar, no vale cualquier cambio) pero ya hemos dicho que mutación no es evolución. La evolución se produce gracias a mecanismos como la selección natural o la deriva genética, los cuales no actúan por azar. ¿Os suena lo deDios no juega a los dados? pues la evolución tampoco. Los individuos que transmiten sus genes no son elegidos por azar, si no esto sería un cachondeo. Y precisamente porque la evolución no es a lo loco (y por los compromisos evolutivos, que es otra historia) el ser humano nunca desarrollará alas por mucho que lo intente, por poner un ejemplo.

 

 

 

 

 

 

 

 

2. Estructura antes que función y la “decisión” de evolucionar.

En este caso los científicos suelen ser los primeros culpables, al intentar explicar las cosas de una forma intuitiva y sencilla, o al hablar con otros científicos que entienden sus metáforas. A veces da la impresión de que los seres vivos deciden evolucionar, sin embargo esto es totalmente incorrecto. Los animales no dicen oye, aquí hace frío, hagamos fuerza a ver si nos crece un pelaje bien tupido. Primero aparece una estructura (pelaje denso) y luego puede aparecer una función (protección contra el frío). Y desde luego nadie decide nada, ya que, y aquí entra mi Top 1:

1. Los individuos no evolucionan.

Esta idea es un recurrente en las historias de ciencia ficción “está evolucionando” o “ha sufrido una evolución acelerada” son frases fáciles de oír en muchas películas. En cuanto un bicho empieza a cambiar es que está evolucionando. La realidad es que los individuos no son pokémons. No evolucionan. La evolución biológica actúa sobre las poblaciones, recordemos que una definición breve de evolución puede ser

Cambios en las frecuencias alélicas  de las poblaciones a lo largo del tiempo.

Si engordo 20 kilos, o me pongo como Stallone a base de gimnasio o (si hablamos de ciencia ficción) me pongo a lanzar fuego por el culo, no estoy evolucionando. Son simplemente cambios en el fenotipo. Y recordemos que, a pesar de la epigenéticael lamarckismo es erróneo. Lo recuerdo porque es frecuente olvidarlo, al ser terriblemente intuitivo. Es como lo de La Ontogenia Recapitula La Filogenia: es tan bonito, tan intuitivo, y tiene tanto sentido que tiene que ser verdad. Pero no lo es.

 
 
 
 
 
 
 

De hecho esto tampoco es evolución, es metamorfosis.
 





FUENTE: http://pikaia.wordpress.com