“Santa Inquisición”: Métodos de tortura. II


La espinilla: Tortura aplicada en las piernas, la parte redonda se colocaba en la pantorrilla y la plana en la canilla, se ajustaba los tornillos hasta astillar el hueso, en casos extremos se apretaba hasta que la sangre y la medula chorreaban por la pierna de la víctima. Fue muy usada para sacar información y confesiones.



Bota de hierro: Consistía en unas cuñas que se ajustaban a piernas, rodillas y tobillos. El verdugo con un martillo grande golpeaba las cuñas, con cada golpe el inquisidor repetía la pregunta, las cuñas laceraban la carne y aplastaban los huesos, a veces haciendo chorrear la medula.



La bota malaya es un artilugio con forma de bota de madera con un mecanismo de prensado. Al girar la palanca, la bota se va encogiendo por dentro. El resultado final es como si a una persona que calza el 42 se le pone una bota de madera del 30: huesos del pie rotos y terribles dolores.



Cortar la lengua: Contrariamente a lo que ha sido escrito, cortar la lengua era un castigo impuesto por motivos variados, dependiendo de cada lugar, este no se aplicaba a personas blasfemas o con un lenguaje difamatorio, (las personas responsables de estos delitos eran castigadas con la perforación de sus lenguas con una aguja o con un clavo). Este castigo tenía más una naturaleza profana o política que hereje. Este instrumento – una copia exacta hecha gracias a diferentes representaciones gráficas, todas ellas de -JAN LUYKENS , c. 1690 -consistía en una abrazadera con una pieza de hierro la cual se ponía dentro la boca y mantenía la mandíbula abierta. También estaba formado en diferentes tipos de tijeras o placas aplastantes para cortar la lengua o estirar de ella.

Otro castigo muy efectivo, usado principalmente en la países Latinos, consistía en poner hierros al rojo vivo carbón caliente en la boca, de forma que tanto la lengua como los labios se abrasaban.




“Tormentum insomniae” o Tortura por insomnio: En Inglaterra ésta tortura no fue permitida contra las brujas, la tortura por insomnio era provocada por tal afección, y las autoridades no la consideraban una tortura. Se uso en herejes menores.

El caminante: Esta suave tortura usada principalmente en Inglaterra se la empleaba en conjunto con la tortura del insomnio, consistía en hacer caminar y recorrer a la victima hasta que se cansara y le salieran ampollas en los pies.




La turca: Este método de tortura fue ideado para arrancar las uñas. Después que sus uñas fueron arrancadas le clavaron clavos en su lugar.

En 1590 y 1591 Juan Fian fue sujeto a esta y otras tantas torturas en Escocia.




Tormento Chino: Desconocemos si realmente se inventó en la lejana China. Se introducen astillas bajo las uñas de los dedos de los pies o de las manos y se espera. Si el torturado no confiesa, se prende fuego a las astillas.



Método de la cabra (cosquillas): No faltaba en ninguna de las mazmorras delos castillos medievales europeos. Se ponían las piernas de la víctima en un cepo, para que le fuera imposible el movimiento, y a continuación se le untaba los pies con grasa o sal. La cabra comenzaba a lamer con fuerza y con la aspereza de su lengua levantaba la piel de los pies de la víctima, provocando un terrible dolor.

-Método de las cosquillas: Como tortura se sabe que los romanos utilizaban grandes tablas de madera para sujetar a las personas por los tobillos. Después se procedía a bañar los pies con sal y soltar cabras. Las cabras con sus lenguas rugosas lamían los pies de la víctima produciendo cosquillas en un principio pero luego dejando marcas y ampollas. En la Edad Media[ las cosquillas se utilizaron como medio de castigo para la realeza o para personas importantes ya que no dejaba marcas ni heridas.




La melaza: Se unta a la víctima con melaza y se la deja inmovilizada en las inmediaciones de un hormiguero. Es especialmente eficaz en las zonas tropicales, donde existen especies de hormigas particularmente voraces.



Método de Frio-Calor:Tortura refinada. Se afeita la cabeza del torturado y se coloca sobre ella dos recipientes, uno con agua hirviendo y otro con agua helada. Se deja caer en la coronilla de la víctima una gota de cada uno de ellos, alternativamente. El cambio brusco de temperatura produce un efecto doloroso.



El gota a gota: era un método de tortura basado en el agua, fue muy utilizado durante la Edad Media, y se usaba fundamentalmente para arrancar la confesión o información a la víctima. Era una tortura larga, en la que el torturador no tenía prisa ninguna y lo único que tenía que hacer, era esperar a que la víctima se viniera abajo. Consistía en amarrar al reo a un poste o a la pared, atarlo fuertemente de pies, manos, cuello y frente; colocándose la cabeza debajo de un caño o grifo que dejaba derramar una gota a un ritmo continuado. Esto provocaba un estado de locura además de terminar erosionando el hueso del cráneo hasta producir la muerte.



Instrumentos que tenían como objetivo final la ejecución.

Están diseñados para causar la muerte, pero dejando al reo sentir el tormento que se le aplicaba:

El aplasta cabezas, un instrumento que primero rompía la mandíbula de la víctima, después se hacían brechas en el cráneo y, por último, el cerebro se “escurre” por la cavidad de los ojos y entre los fragmentos del cráneo.




El garrote era uno de los métodos de tortura mas conocidos.

El garrote de forma evolucionada, consistía en un collar de hierro que, por medio de un tornillo, con una bola al final retrocedía produciendo la muerte al reo por la dislocación de la apófisis de la vértebra axis sobre el atlas en la columna cervical, es decir, se le rompe el cuello a la víctima, que muere de esta manera rápidamente.

Si la lesión producida aplastaba el bulbo o rompía la cervical con corte medular, se producía un coma cerebral y la muerte era instantánea. Pero esto dependía en gran medida de la fuerza física del verdugo y la resistencia del cuello del condenado. La experiencia demostró que raramente sucedía así; la muerte solía sobrevenir por estrangulamiento, resultante de una serie de lesiones laríngeas e hioideas.




Hay dos versiones básicas de éste instrumento:

-La típicamente española (garrote vil), en la cual el tornillo hace retroceder el collar de hierro matando a la víctima por asfixia. Estamos hablando de la Inquisición, y sin embargo, este tipo de tortura fue usado en España hasta que en 1975 se abolió la pena capital.

- La catalana, en la cual un punzón de hierro penetra y rompe las vértebras cervicales al mismo tiempo que empuja todo el cuello hacia delante aplastando la tráquea contra el collar fijo, matando así por asfixia o por lenta destrucción de la médula espinal. La presencia de la punta en la parte posterior no sólo no provoca una muerte rápida, sino que aumenta las posibilidades de una agonía prolongada. Fue usado hasta principios de éste siglo en Cataluña y en algunos países latinoamericanos. Se usa todavía en el Nuevo Mundo, sobre todo para la tortura policial pero también para ejecuciones.




El método del agua, en el que a la víctima se le obligaba a ingerir la mayor cantidad de agua posible, ayudándose el torturador, de un embudo que se le coloca en la boca. En estas sesiones se les hacía tragar aproximadamente unos diez litros, provocando un terrible sensación de ahogo, produciéndose en la mayoría de las ocasiones la explosión del estómago.



La limpieza del alma: Este método era una variante al “método del agua”. En muchos países católicos el clero creía (y muchos aun siguen creyendo) que el alma corrompida de una persona condenada puede ser limpiada. Los reos se veían obligados a consumir agua hirviendo, la quema de carbón, o ambas cosas.



El método de la toca: fue muy utilizado por la Inquisición española de los siglos XV y XVI. Su nombre procede de uno de los elemento necesario para esta tortura, la toca, que era una tela blanca de lino o seda con la que se hacían en aquella época las tocas o pañuelos que cubrían la cabeza de las mujeres. Esta toca, se introducía en la boca de la víctima, intentado que incluso llegara hasta la tráquea, y posteriormente se vertía agua sobre la toca, que al empaparse, provocaba en el reo una sensación de ahogo e innumerables arcadas.



También está la sierra, más que un instrumento es una forma de tortura y ejecución. Es muy sencilla pero a la vez muy eficaz, consistía simplemente en colgar a la víctima “boca abajo” y cortarla por la mitad partiendo de la ingle, con una sierra muy afilada. El reo siente todo el proceso hasta que la sierra avanza un poco más del ombligo, en ese momento la víctima muere. A este proceso eran condenados los homosexuales, sobre todos los hombres.

La Biblia dice (II Samuel 12:31) que David, rey hebreo y santo cristiano, exterminó a los habitantes de Rabbah y todas las ciudades amigas por el método de poner rastrillos y hachas de hierro y hornos de ladrillo. Ésta especie de aprobación, poco menos que divina, contribuyo a la aceptación de la sierra, el hacha y la hoguera




La horca, instrumento de muerte que todos conocemos, formado por una barra horizontal, sostenida sobre dos barras verticales, de la que pende una soga con un lazo en la que eran colgados los condenados a esta pena. En la Edad Media era la pena que los señores feudales reservaban a sus vasallos plebeyos, de ahí, que el ser ahorcado fuera la manera más vil de morir.

En España, las Cortes de Cádiz de 1812 la abolieron, siendo ratificada en 1828 por Fernando VII; aunque no nos engañemos, puesto que este método de muerte fue sustituido por el de garrote vil desde1832.




Crucifixión: Aunque se cree romano, la crucifixión es un antiguo de tortura y ejecución fenicio y persa, consistía en inmovilizar clavando o atando a la víctima, generalmente desnuda, a una cruz, donde permanecía colgada hasta su muerte. Habitualmente se ataba al reo a la cruz, siendo la crucifixión con clavos reservada para casos de mucha gravedad o castigos ejemplares. La muerte podía producirse debido a deshidratación, hipotermia o cualquier otra consecuencia de encontrarse a la intemperie desnudo durante horas o incluso días, no era la forma habitual, normalmente morían por asfixia, al agotarse no podían soportar el peso de su propio cuerpo y quedaban “colgando” de sus brazos inmovilizados al listón horizontal, dicho peso causaba que sus pulmones no pudieran trabajar correctamente y se encharcaban, provocando la muerte por asfixia. Debido a la posición estirada del cuerpo, los pulmones quedan comprimidos; la víctima se levanta apoyándose en los clavos que sujetan sus pies y sus muñecas y consigue respirar, aunque a costa de un dolor intensísimo. Cada movimiento va debilitando progresivamente a la víctima, hasta que, finalmente, no puede incorporarse y se ahoga.

La crucifixión medieval era la forma de castigo utilizada por los inquisidores a modo de emulación de la muerte de Jesús.
Existían muchos métodos de crucifixión pero a modo de tortura inquisitorial predominó este:

Se situaba a la víctima encima de un taburete enfrente de una gran puerta de madera cerrada. Sus brazos eran levantados verticalmente por encima de su cabeza. Por un lado la muñeca era atada entre el cúbito y el radio y por el otro a la puerta.
También los pies eran convenientemente atados entre el primer y segundo metatarso.
Los inquisidores, entonces y simultáneamente, abrían súbitamente la puerta y quitaban el punto de apoyo de la víctima (el taburete) con lo que el condenado quedaba literalmente crucificado en la puerta, infringiéndole más o menos dolor dependiendo de la fuerza con que abrían y cerraban la puerta, con independencia de las torturas añadidas, menos sofisticadas como latigazos o calor, que aplicaban durante la crucifixión.

Esta, con independencia de otras posibles, fue una de las torturas que padeció el último Gran Maestre Jaques de Molais como medio para arrancarle confesión.





La hoguera: Es una de las torturas más antiguas, victimas de ella fueron los herejes y brujas. Probablemente la muerte más famosa en la hoguera fue la de Juana de Arco por herejía. San Agustín (354-430) declaró que los herejes, paganos y judíos se quemarían por siempre en el fuego eterno a menos que cumplan con las leyes de la Iglesia Católica, como resultado de esta declaración de este Santo se quemaron cientos de personas
como un presagio de lo que estaba por venir.

En Francia, Alemania y Escocia, los gastos de la cárcel y hoguera se cargaban a la propiedad de la víctima o parientes. El quemar una bruja era un espectáculo público grande, la ejecución se llevaba al poco tiempo de dictar sentencia, se contrataba al ejecutor de la justicia para que construyera el lugar de la ejecución y recogiera la madera para la hoguera. En Escocia, antes de quemar una bruja se la hacia ayunar y orar por varios días, primero se la estrangulaba, entonces su cadáver (muchas veces semiinconsciente) y con el cuerpo semidesnudo se ataba a una estaca y se vaciaba encima de su cuerpo un barril de alquitrán para encenderlo. Se creía que si la bruja (víctima) estaba viva no saldrían llamas de su cuerpo, así que los espectadores la golpeaban y pateaban para que la hoguera humana tuviera llamas.

Existían varios métodos para ejecutar en la hoguera:

-Quemado en la Estaca: Una de las ejecuciones predilectas de la Santa Inquisición para acabar con la vida de las brujas. Se creía que con el fuego se purificaba el alma de la ejecutada y se impedía que su “maldad” se propagase entre los demás aldeanos.




Colgado y quemado: Podría considerarse un doble método de ejecución. Se colgaba al reo o reos a un poste y luego se encendía fuego a sus pies. Los que no morían por ahorcamiento morían por asfixia debido al humo producido por el fuego a sus pies o bien morían finalmente ardiendo. Los pobres que tenían la desgracia de no morir pronto sufrían gravísimo daño debido a las quemaduras.



Lanzado a la hoguera: Se ataba al reo a un poste o escalera para posteriormente dejarlo caer en la hoguera. El condenado moría mientras veía como se quemaba lentamente sin poder moverse.



El hombre de mimbre: Este antiguo sistema de tortura, fue otro de los aberrantes artefactos para causar la muerte por el fuego a los condenados de la Inquisición. Se usaba cuando las víctimas a quemar eran muchas. La estructura era forrada con ramas inflamables y usaban árboles como soporte. Luego procedían a prender fuego y así los acusados, 20 o más personas, morían quemados en medio de espantosos sufrimientos, ante la expectación y a veces júbilo de los presentes.



El toro de Falaris: En este caso se quemaban a los herejes dentro de la efigie de un toro a Falaris, tirano de Agrakas, que murió en el año 554 a.C. Los alaridos y los gritos de las víctimas salían por la boca del toro, haciendo parecer que la figura mugía. El toro de Falaris estaba presente en numerosas salas de tortura de la Inquisición de los siglos XVI, XVII y XVIII.



La rueda (fija y móvil): Inmediatamente pensamos en la del carro sobre la que se dejaba perecer de dolor e inanición al condenado, al cual el verdugo previamente había descoyuntado los miembros . Esta es la rueda más conocida por cuanto fue la más utilizada a lo largo del período que va desde la Baja Edad Media hasta principios del siglo XVIII. Existía sin embargo otro tipo de rueda, de orígenes más antiguos, que funcionaba haciéndola girar con el cuerpo atado sobre ella.
Gracias a la viva y sutil imaginación de los verdugos, las posibilidades de utilización de este instrumento eran tan variadas que los había de varios tipos y dimensiones, fijos o móviles, según el suplicio infligido.

-En la rueda fija, de amplia circunferencia, se ataba a la víctima disponiéndola sobre la superficie externa recubierta de puntas de hierro. El cuerpo, estirado con fuerza por las cuerdas contra estas puntas, se laceraba y trituraba terriblemente cuando la rueda giraba, por la acción de un manivela, sobre un lecho de clavos fijados en suelo. Este tipo de rueda se utilizaba para quemar viva la víctima al hacer que ésta girase lentamente sobre un brasero encendido o una hoguera .

-En la rueda móvil, que era de grandes dimensiones, se ponía al condenado en la parte convexa de la misma convenientemente atado y se le dejaba caer sobre lugares escarpados y pedregosos. Rodando a grandes velocidades el cuerpo se descarnaba y fracturaba totalmente.




La rueda de hierro: partía todos los huesos rompiéndolos con la rueda: A la víctima normalmente desnuda se le ataban las articulaciones al suelo, fijaban por medio de unas maderas y se le iban destrozando los huesos de estas uno por uno con la brutal rueda de hierro, cuando todos los huesos eran papilla únicamente mantenida por la carne y la piel que los envolvía se le ataba a la rueda para ser expuesto a la muchedumbre, durante días se sobrevivía entre grandes dolores.



Rueda tronadora: Era otra variante de la rueda de hierro. Se hacía girar una rueda lentamente y la víctima estaba amarrada con sus extremidades colgando. El ejecutor le daba sendos golpes con un mazo metálico quebrándole poco a poco sus huesos. Muchas veces se le dejaba con vida a la víctima (aunque totalmente destrozada) y se ponía la rueda lo más alto posible para que las aves terminaran de hacer el trabajo.



La guillotina: Uno de los métodos más famosos de ejecución normalmente asociado a Francia. Se usó sin embargo de forma primitiva ya en el siglo XIV en Escocia para ejecutar a nobles. En Francia y en España, la decapitación con espada o hacha también se reservaba para los miembros de la nobleza por entenderse como un método de ejecución mas rápido y humanitario (se supone que la victima moría instantáneamente).

La versión moderna se invento a finales de 1700 por Joseph-Ignace Guillotin, promovió una ley por la cual todas las ejecuciones deberían hacerse con “una máquina que decapitara rápidamente y sin dolor.” La primera persona en perder su cabeza con el dispositivo fue un bandolero el 25 de abril De 1792.




Aparatos creados para torturar específicamente a las mujeres y los actos sexuales.

No fueron escasos los objetos ideados para torturar y hacer sufrir a mujeres acusadas de brujería, prostitución o adulterio. Normalmente, pocas mujeres eran acusadas de herejía.

El cinturón de castidad es el instrumento más destacado en este bloque, aunque no fuera exactamente un medio de tortura, sino que más bien se usaba para garantizar la fidelidad de las esposas durante los períodos de largas ausencias de los maridos, y sobre todo de las mujeres de los cruzados que partían para Tierra Santa. La fidelidad era de este modo asegurada durante períodos breves de un par de días o como máximo de pocas semanas, nunca por tiempo más dilatado. No podía ser así, porque una mujer trabada de esta manera perdería en breve la vida a causa de las infecciones ocasionadas por la acumulación tóxica no retirada, las abrasiones y las magulladuras provocadas por el mero contacto con el hierro.




La pera oral, rectal o vaginal: era un instrumento con forma de “pera al revés”, hecho de hierro que terminaba con una llave de bronce y un gran tornillo. Fue creado para torturar a las mujeres, pero más adelante se descubrió que también era muy eficaz para los hombres. Se embutían en la boca, recto o vagina de la víctima, y allí se desplegaban por medio del tornillo hasta su máxima apertura. El interior de la cavidad quedaba dañado irremediablemente. Las puntas que sobresalen del extremo de cada segmento servían para desgarrar mejor el fondo de la garganta, del recto o de la cerviz del útero. La pera oral normalmente se aplicaba a los predicadores heréticos. La pera vaginal, en cambio, estaba destinada a las mujeres culpables de tener relaciones con Satanás o con uno de sus familiares, y la rectal a los homosexuales pasivos.



El desgarrador de senos es un instrumento de tortura con forma de tenaza acabado en cuatro afiladas puntas, utilizado ya durante el Imperio romano y posteriormente por la Inquisición en Europa. La tortura consistía en aplicar las cuatro puntas estando al rojo vivo o frías sobre los senos, desgarrándolos.Además del uso tormentoso, el desgarramiento servía también como procedimiento persuasivo inquisitorial y judicial.
Los lugares donde más uso se hizo, aunque en diferentes épocas, fueron algunas regiones de Francia y Alemania hasta el siglo XVIII. Aplicado durante varios siglos, un número indeterminado de mujeres que fueron condenadas por delito de herejía, blasfemia, adulterio, aborto provocado, otros “actos libidinosos”, magia blanca erótica y algún delito más, padecieron este tormento en sus senos.

Un caso famoso fue el de Ana Pappenheimer (acusada de brujería en Alemania, en 1600), que después de ser torturada con el instrumento, tuvo que sufrir el despellejamiento y rasgamiento de sus carnes; le seccionaron sus pechos y, una vez ensangrentados, fueron dados a comer de manera forzosa a sus hijos, que ya eran mayores.Otro caso conocido en que fue utilizado este método de tortura fue el de Santa Ágata de Catania, en el siglo III, durante la persecución de Decio contra los cristianos.




El arañado: El arañado era la versión femenina de la uña de gato. Esta forma de tortura era muy similar a la “mastectomía”. La araña era un trozo de hierro, en rodillo, con filo en forma de tenedor y se lo colocaba en los pechos. Nuevamente, ésta era una tortura muy exclusiva para las mujeres.



La atadura: Esta forma de torturar era muy específicamente para mujeres. Implicaba atar un palo en el pelo de la mujer y torcer, torcer y torcer de éste. Cuando los brazos de inquisidor se cansaban, le encomendaría ésta tarea a sus colaboradores mientras se contemplaba a la víctima de abajo. No solo el pelo sería desgarrado, sino que muy a menudo se podía observar que el cuero cabelludo estaba abierto exponiéndose el casquillo del cráneo. Como era de esperar, solamente a las mujeres con pelo largo o grueso se le practicaba este método de tortura.



El sangrado: Se creía que la fuerza de las brujas podría ser controlada al hacerlas sangrar. Esto implicaba rebanar o abrir a la víctima en la cara o cerca de una vena importante. Acusados sometidos a esta tortura perdían rápidamente sangre y se desmayaban debido a esto, comprobando que el acusado era asistido por el demonio al sacarle el alma del cuerpo para que no sufriera.



Métodos e instrumentos creados para mostrar en publico el resultado final: la muerte del reo.

Métodos de mostrar en publico directamente el resultado final.

El empalamiento: Una enorme estaca perforaba y atravesaba tu cuerpo de un extremo al otro, se solía perforar al sentenciado por el ano hasta que la estaca salía por la boca. Normalmente en este proceso se solía morir pero se daban casos en los que se sobrevivía al sufrimiento durante casi un día. El empalamiento siempre se realizaba en público y solía dejar el cadáver a la intemperie para alimentar a los animales carroñeros y servor como escarmiento para el resto de la población.




Métodos e instrumentos creados para autotorturas causadas debido a la fé del creyente.

Instrumentos que la gente usaba para autotorturarse gracias a la convicción religiosa impuesta por la Iglesia Católica de que así cumplían la penitencia estarian libres de tentaciones y pecado.

El cilicio: Es una prenda de vestir o accesorio utilizado para provocar deliberadamente incomodidad o sufrimiento en quien lo viste. Su uso estuvo extendido durante mucho tiempo en las diversas comunidades cristianas como medio de mortificación corporal, buscando así combatir las tentaciones de la carne y, sobre todo, la identificación con Jesucristo en los padecimientos que sufrió en la Pasión y los frutos espirituales que de ella se derivan.





Cilicio metálico: Buscando mayor aproximación al sufrimiento pasado por Cristo y para aplacar algunos libidos desbocados, el cilicio se convierte en una especie de pulsera de alambre con púas que le sobresalen y que se ajustan, normalmente, en el muslo o en en el brazo bajo la axila, aunque los lugares donde ponerlo se deja a la imaginación del pecador. Cuanto más fuerte la tentación a vencer, más ajustado había que llevar el cilicio.



La autoflagelación, azote, azotaína, paliza o cueriza, es una forma de castigo corporal y tortura que consiste en golpearse fuertemente el cuerpo, usualmente con látigos, palos, cuerdas o varillas. El número de golpes aplicados es a voluntad propia.
La forma más atroz de flagelación se practica sobre la piel desnuda, golpeándola hasta destrozarla y hacerla sangrar.




Nota: Toda la gente asesinada o castigada por la inquisición se encuentra en la lista: Crímenes del cristianismo.

Fuentes:

http://www.ateoyagnostico.com/

La Inquisición (wikipedia)

La inquisición Española (wikipedia)

http://www.scribd.com/doc/2665179/Torturas-de-la-Inquisicion-I

http://www.portalplanetasedna.com.ar/torturas.htm

http://letrastorcidas.blogspot.com/2009_03_01_archive.html

http://servicios.eldiariomontanes.es/patrimonio/museos/mus3.htm

http://html.rincondelvago.com/instrumentos-de-tortura.html

http://historiasconhistoria.es/2008/07/07/el-cilicio-bendito-dolor.php

http://www.marigoogle.com/files/metodos_de_tortura.pdf